En el año 2005, Fleischmann’s Yeast dio a conocer una visión que hacía hincapié en el compromiso de “afrontar el desafío”. El sector de Producción hizo propia esa visión y procedió a delinear metas claras en las áreas de calidad, seguridad/medio ambiente, servicio y eficiencia. En 2006, las cuatro plantas de producción tuvieron una serie de éxitos que continuarán durante todo el año entrante.
A fines de 2006, las tres plantas de producción de levaduras y la planta de elaboración de ingredientes para panificación recibieron una calificación de “excelente”, otorgada por ASI Food Consultants, con sede en St. Louis, Missouri. ASI verificó la implementación de prácticas de producción adecuadas (GMPs, por sus siglas en inglés) y la realización de análisis riesgo y punto de control crítico (HACCP, por sus siglas en inglés), además de analizar las medidas de seguridad de la planta. La auditoría asignó de forma detallada puntuaciones por limpieza, sistemas de calidad, prácticas relacionadas con el personal, documentación y operaciones.
James Parker, gerente de planta, decía lo siguiente: “Celebramos nuestra excelente calificación con una fiesta para todos los turnos, y el vicepresidente de producción sirvió filetes a los tres turnos –incluido el turno de la medianoche. Tratamos de inculcar en las personas una cultura de la seguridad –incluso cuando ello signifique que el vicepresidente de producción deba asar filetes toda la noche para agradecer a todos y cada uno de nuestros empleados”.
“La seguridad es más que un eslogan en Calgary. Es una convicción que requiere un esfuerzo mancomunado, e incluso la Provincia de Alberta reconoce nuestros esfuerzos. Como resultado de nuestros antecedentes en materia de seguridad, Calgary sigue recibiendo el reconocimiento del gobierno”, decía Ralph Quinlan, gerente de la planta de Calgary.
Según James y Ralph, la seguridad se inicia en la cultura, y la dirección de la Compañía adhiere a este principio al comunicar una visión clara y planificar el modo de llevar a la práctica esa visión. La creación de una cultura de la seguridad implica una capacitación constante. Todos los empleados reciben una capacitación para la seguridad basada en la conducta. La prevención también es importante. Los gerentes dedicados al mejoramiento de la calidad en la planta realizan inspecciones mensuales y todos los empleados ofrecen sus opiniones para el logro del mejoramiento continuo. La cultura de la seguridad se extiende más allá de los límites habituales. Por ejemplo, todos los empleados en Memphis reciben junto con la paga mensual una serie de sugerencias sobre seguridad. Además, en Calgary se marcó recientemente un hito cuando el vicepresidente de producción, Robert Hall, entregó botiquines de primeros auxilios a todos los empleados.
En las cuatro plantas de producción se realizan esfuerzos por elaborar productos de características uniformes, para lo cual se apunta al logro de los siguientes objetivos:
Fleischmann’s Yeast opera un total de cuatro plantas de producción en los Estados Unidos y Canadá. En la planta de Montreal, Québec, se elabora levadura seca, comprimida y en crema. Tanto en Calgary, Alberta como en Memphis, Tennessee se producen levaduras en crema y comprimidas. En Greenville, Texas, se elaboran ingredientes para panificación de la línea AB Mauri, entre ellos, polvos de hornear.